La Finca La Ramallosa se encuentra situada en un paraje natural de la Sierra de Gata. Son 130 hectáreas de dehesas, robledales, olivares y bosques centenerios.
Alejada de los núcleos de población, es el lugar ideal para descansar y volver durante un tiempo a la vida sosegada de antaño, a disfrutar de la tranquilidad y de la naturaleza.
Además, podrán disfrutar de inolvidables pic-nic en el río o sorprendentes rutas con caballos o quads.
El caserío de La Ramallosa está formado por una serie de bellísimas construcciones de piedra de más de 100 años de antigüedad, que forman una pequeña aldea, con el horno donde cocían el pan o la era para el trigo
Un lugar mágico donde antaño vivieron las familias que trabajaban las tierras del patrón. Cinco pequeños caseríos rehabilitados con mimo y estilo, que permiten disfrutar a nuestros clientes de la maravillosa experiencia de vivir como vivieron en aquella época.
- Los Alcornoques: es el caserío más pequeño pero quizá el más romántico, cuenta con una habitación doble con salón adjunto, salón con chimenea y baño completo.
- Las Encinas: es uno de las caseríos medianos, cuenta con dos habitaciones dobles: una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas, un salón con chimenea y baño completo.
- Los Olivos: es otro de los caseríos medianos, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas, un salón con chimenea y baño completo. El caserío tiene dos alturas y también resulta muy romántico para parejas.
- Los Robles: es uno de los caseríos más grandes, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas (ambos dormitorios con chimenea), un gran salón con chimenea y baño completo.
- Las Jaras: es otro de los caseríos grandes, cuenta con dos habitaciones dobles, una habitación con cama de matrimonio y otra habitación con dos camas (ambos dormitorios con chimenea), un gran salón con chimenea y baño completo.
La piscina se encuentra a disposición de los clientes durante el verano.
Se aceptan animales.
La cocina de La Ramallosa ofrece a sus clientes exquisitas recetas típicas de la zona, tradicionales y caseras, elaboradas con productos de su propia huerta, los mejores productos de nuestra tierra y de una gran calidad. Se trata de un menú único que Rebecca y Alfonso deciden cada día para que a lo largo de la estancia se disfrute de diferentes platos de cada temporada.
En el desayuno se puede disfrutar de mermeladas y magdalenas caseras, aceite elaborado con aceitunas de los olivares que hay en la propia finca, tostadas de pan de pueblo, migas, dulces y embutidos de la zona.
En la finca se organizan actividades de diversos tipos, casi todas relacionadas con la naturaleza:
-Rutas a caballo
-Escuela de hípica
-Pupilaje de caballos del cliente
-Rutas en quad, en bici o en 4x4
-Caza
-Visitas culturales guiadas